lunes 2 de mayo de 2011

Muerto el perro, se acaba la rabia


Matar al malo, matar al cabeza de turco, parece que la gente que lo sigue estará descabezada y no conseguirá seguir adelante o continuar con el postulado instaurado por el cabeza de turco. Bin Laden ha muerto. Es un gran alivio para la humanidad, pero ¿y los que quedan?, ¿seguirán sembrando el terror?, ¿y Gadafi?, si muere... ¿seguirá vivo entre los suyos, esos que le siguen?.

El Príncipe del Terror, como lo denominó Nostradamus en sus profecías, ha caído y no estaba escondido, vivía muy bien en una mansión al norte de Pakistán. Una vez más, pienso que los malos también son tan listos para no sucumbir en la pobreza, y que todo lo que hacen, lo hacen en beneficio propio, que por eso son malos.

Hoy, todos los diarios digitales narran el episodio en el que el ejército, del hasta ahora país más poderoso del mundo, Estados Unidos de América, ha dado con el paradero de la peor sanguijuela humana de la faz de la tierra, y no ha dudado en matarlo, en eliminarlo. Muerto el perro se acaba la rabia. La cuestión, lo que me pregunto es si se equiparará a Gadafi con el anterior, e incluso con Sadam Hussein, ambos dictadores radicales. Entonces, ¿cuántos quedan?, si comparamos a Eta y al Ira, organizaciones terroristas que nunca terminan de desaparecer, Al Qaeda durará más tiempo aún. Esta guerra sorda aún no ha terminado, y para que acabe, los propios musulmanes deben participar para imponer el orden de la paz en el mundo junto a Occidente. El tiempo lo dirá.

3 opiniones:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

No ha sido justicia sino venganza. Hay una considerable diferencia.

Antero dijo...

Coincido contigo en que por desgracia, ésto no ha acabado aún. Eso sí, no seré yo el que pida explicaciones

Saludos

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

El mundo está mejor sin asesinos. un abrazo.