domingo 1 de agosto de 2010

Rectificar es de sabios y signo de inteligencia

En cuanto al matrimonio homosexual, conocemos que lleva recurrido ante el Tribunal Constitucional cinco años, más incluso que el famoso Estatuto de Cataluña, que se ha resuelto a los cuatro años. Recurrió el partido más numeroso en la oposición, el Partido Popular, ese que supuestamente apoya a los homosexuales y se jacta de lanzar la propuesta de la unión entre personas homosexuales, y el Partido Popular está en contra el matrimonio homosexual por el simple hecho de llamarse "matrimonio", pero en realidad obedece a la concesión de los deseos del ala dura del partido controlada por católicos, iglesia y opus dei.

A mi juicio, este hecho, ha quebrado el deseo de muchísima gente de cambiar de signo político el gobierno que nos organiza la vida. Mariano Rajoy y su partido han cometido el más grande error desde el sonado en el fatídico atentado del once de marzo de dos mil cuatro, tanto que, ni siquiera la mala situación económica hace mermar la valoración del presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aunque las encuestas le den una amplia ventaja de cara a las próximas elecciones.

Yo le aconsejaría a Mariano Rajoy, que se olvide de desgastar al gobierno y haga lo que tiene que hacer, que no es ni más ni menos, que retirar el recurso de inconstitucionalidad de la reforma del Código Civil en cuanto al matrimonio, puesto que no es contraria a la Constitución. Si analizamos el artículo 32 de la Constitución que regula el matrimonio, podemos leer literalmente, en su apartado primero, que el hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica; no dice nada de que el matrimonio se deba celebrar exclusivamente entre hombres y mujeres. En el apartado segundo, la Carta Magna se remite a una ley que regulará las formas del matrimonio, la edad y capacidad para contraerlo, los derechos y deberes de los cónyuges y las causas de separación y disolución. Esa ley no es ni más ni menos que el Código Civil, ley ordinaria del año 1884 y que, por lo tanto, al ser ordinaria puede ser reformada sin ningún tipo de especialidad en su aprobación. La razón por la que este artículo se regula por una ley ordinaria no es otra que la naturaleza del artículo en sí, no es un derecho fundamental, con lo cual se desarrolla en una ley de esas características.

Dicho ésto, todas las demás conjuras y vanos pensamientos de ataque al matrimonio entre hombre y mujer quedan inhabilitados y reducidos al pensamiento retirado del mundanal ruido y la vida social activa de los personajes eclesiásticos y rancios miembros de organizaciones religiosas radicales, que intentan imponer sus pensamientos religiosos pretendiendo reventar la libertad del individuo.

Sería buena cosa que el Partido Popular se apartase de toda esa presión extremista de derechas y girase aún más al centro de la sensatez.


5 opiniones:

Lino dijo...

Puede que desde un punto de vista político deban retirar ese recurso ya que es interpretado como homofobo, y probablemente deje en peor situación a los homosexuales. Es un mal menor lo de la denominación de matrimonio, pero no por ello deja de ser menos cierta.

La palabra matrimonio en realidad no debería aparecer en un texto legal, ni tan siquiera para los heteros. Un matrimonio civil debería ser unión civil para todos, y dejar lo del matrimonio para lo que es: un acto religioso.

Por otro lado, no estoy de acuerdo con la interpretación de la Constitución. Un hombre y mujer , dice claramente, no dos personas, pueden contraer la unión. Un homosexual también puede contraer unión... con una mujer. No hay desigualdad, pero el espiritu de la ley, que es lo que importa, en su día hacía referencia al matrimonio clásico, y es ese el error que sigue sin resolverse.

Lino dijo...

Como dato adicional, en los paises y estados que tiene sistemas democraticos, la igualdad no se discute a nivel civil, es un asunto juridico, pero para la denominación se han celebrado referendums para decidirlo.

Siendo como es la denominación un aspecto anecdótico, no veo porqué hay tanto problema con ello. El problema lo tienen los políticos que solo celebran referendums para lo que les interesa.

Conchita dijo...

Hola Lino, ¡qué alegría!, deberías estar de vacaciones... jaja. Bueno, en la interpretación del artículo 32, cuando yo estudiaba derecho constitucional, el matiz que explicaba el profesor era ese, que especificaba que podían contraer matrimonio con plena igualdad jurídica, y ésto se estableció así para erradicar los matrimonios pactados, en el pasado sabes que muchos matrimonios eran pactados por los padres de ambos cónyuges, pero claro, no especifica que el matrimonio se deba celebrar exclusivamente entre un hombre y una mujer, simplemente establece que se celebre en igualdad jurídica, nada más. Para el resto se remite a la ley, una ley ordinaria, puesto que, a pesar de estar en el Título I, no es un artículo incluído dentro de la sección primera ni goza de especial protección ni garantía de su cumplimiento. Tú no lo entiendes así, claro, pero yo me quedé con esa idea aclaratoria del profesor y así llevo pensándolo casi 14 años jeje, es posible que esté equivocada...

Es un mal menor, claro que sí, puesto que a día de hoy, a nadie obligan para estar con un hombre o una mujer, si dos hombres se quieren, pueden irse a vivir juntos e inscribirse en el registro de parejas de hecho y tener así igualdad de derechos. Que es una lucha a la que se aferra el Psoe dada la falta de ideales para defender que tiene, no lo dudo, y cualquier cosa que entiendan perjudica a minorías, lo abanderarán, en lugar de solucionar los problemas más grandes y reales.

Estoy de acuerdo contigo en que las cosas así se deberían solucionar con un referéndum, no obligando a 46 millones de personas porque sí.

Saludos.

Lino dijo...

¡Hola Conchita! Si,estoy de vacaciones pero me he llevado una conexión móvil comigo, que de vez en cuando funciona y todo.

Bueno, con lo de mal menor me referería tanto por una parte como de otra, pero en ese momento en concreto me refería a que desde el punto de vista de los homosexuales iban a perder más si les echaban atrás la ley, solo por el detalle de la denominación, aunque sea cierto lo que defiende el PP.

La cuestión es la de siempre, que se hacen las cosas mal.

Sobre la interpretación de la ley, veo que lo tienes bastante claro. De todas formas creo que han aprovechado una ambiguedad deliberada en la ley para hacer no lo mejor desde todos los puntos de vista, sino lo que más les ha interesado para beneficiarse ellos, y fastidiar a otros.

¡Saludos!

Antero dijo...

Rectificar es de sabios, por eso es muy poco probable que un político rectifique y más cuando te están controlando como controlan a Rajoy.

Saludos