El pasado martes estuve en el coso taurino de Toledo para presenciar en alma y espíritu el concierto que Joaquín Sabina ofrecía para Toledanos, Castellanomanchegos y pueblos aledaños. Realmente ya sabemos el repertorio de este genial hombre, pero lo que impresiona no es su físico, ni siquiera el elenco de bailarinas y bailarines, ni tampoco el majestuoso escenario, no, qué va. Lo que nos gusta es su bombín, sus guitarras y sus músicos maduros, la Olga y el marinerito del triplete.
Pues ahí nos hizo un repaso por todo el mundo, desde La Mancha a Nueva York portando al Polichinela, en Montparnasse por París, otro tanto por Madrid hasta acabar en Praga, donde se encontró a los padres de La Magdalena. Hizo mención a Silvio Rodríguez, como a Serrat, como a un querido amigo poeta que estaba jodido, muy jodido y al que ayudó acompañándole en Praga. Se disculpó por no haber hecho "nada" en estos cuatro últimos años y el justificante que presentó fue su alegría, su felicidad y le echó la culpa a su novia por no dejarle tener novia.
Sinceramente, no comulgo con sus preferencias y opciones personales, y muchos me dijeron: -¿Pero cómo vas a ver a ese rojazo?, pero a mí no me importó, porque la música y sus canciones no son rojas ni azules ni grises, sino que hablan de la vida, porque uno tiene en común con los demás las leyes de murphy, el día a día, y el pasar de los tiempos. Ya véis, y sin embargo, intento unirme a los demás, a través de la música, el fútbol, las sensaciones de la vida, los chistes, todo eso que nos une. Mi consejo es siempre el mismo, no hacer caso de los políticos porque entonces estaremos perdidos, y fuera de todo lo anterior, quienes construimos y levantamos el país somos finalmente nosotros, el único fallo es elegir a nuestros "representantes", pero dicen que errar es de humanos.
Así que, yo elijo a mis cantantes, que en eso seguro no me equivoco, y con Joaquín Sabina no me equivoqué. Aún sigo fascinada. Éstas son las pruebas:
2 opiniones:
Sabina es un gran cantante. Deja mucho que desear con su tema personal. Por ejemplo, se postula como aficionado del Atleti y jamás ha ido al Calderón ni se ha preocupado por nada. Pero me da igual. me gusta su música, no su persona. un abrazo
Me encantó el Sabina de Nos sobran los motivos, el mejor disco de Sabina. Éste último lo compré para la biblioteca y no termina de convencerme. En cuanto a sus ideas, no dejan de ser las de una persona más
saludos
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